lunes, 27 de diciembre de 2010

Cuando un buen alumno enseña a otro,

Fuerte impacto en escolares con peor rendimiento:
Cuando un buen alumno enseña a otro, ambos mejoran significativamente su desempeño

Esta estrategia de aprendizaje-enseñanza aminoraría la inequidad de las escuelas del país, asegura el autor de un estudio que revisó los efectos de la cooperación entre pares en los resultados del Simce.  


Marisol Olivares 
Tratar de aprender de memoria, ejercitar y analizar, estudiar con ayuda de los padres o leer un libro son prácticas que los alumnos suelen realizar en solitario. Sin embargo, una reciente investigación desarrollada por Rodrigo Roco, candidato a doctor en el Instituto de Investigación en Economía y Sociología de la Educación en Francia, muestra que lo que trae mejores resultados es cuando un mal alumno es ayudado por otro que tiene buen rendimiento. Desde los 80 que la literatura lo viene diciendo: instruirse entre pares trae efectos positivos tanto para el que enseña como para el que recibe una tutoría. La evidencia internacional mostraba que mientras más pobres eran los colegios y más cercanos a los primeros ciclos de enseñanza básica eran los estudiantes, mejores eran los resultados de aprendizaje entre pares.
La investigación "¿Importan las interacciones entre alumnos vistas como prácticas que permitan aprender más y mejor? Revisitando el tema de los efectos pares en Chile y su relación con las relaciones subjetivas de la vida escolar" tomó como muestra a los 278.476 alumnos que rindieron el Simce en 2004 y verificó sus hábitos de estudio a través de seis cuestionarios que se les realizó ese año a docentes, apoderados y alumnos.
El primer hallazgo de Roco fue que hay tipos de estudiantes y que el perfil de éstos no varía. Es decir, un buen alumno tiende a serlo en todas las materias, tiene mejor autoestima, es el que ayuda a otros a estudiar y generalmente no recibe ayuda académica.
Pasa lo contrario con el alumno que es ayudado por un par, el que suele tener peor autoestima y requiere reforzamiento escolar.
A nivel general, la investigación muestra que, en promedio, los alumnos que reciben ayuda de otros compañeros tienen un rendimiento un 4% superior que aquellos que no reciben ayuda de parte de sus pares.
Pero el gran efecto se produce cuando se compara al grupo que tiene peor rendimiento: en los liceos no selectivos, quienes recibieron tutorías obtuvieron 7% más en matemática, 13% más de puntaje en lenguaje, 11% más en comprensión de la naturaleza y 8% más en comprensión de la sociedad.
En los liceos donde sí seleccionan a sus alumnos el efecto es aún mayor: alcanzan en lenguaje un 17% más de puntaje respecto a sus compañeros que estudiaron sin ayuda de un buen alumno.
Y los logros no son sólo para quien recibe la tutoría, sino también para quien la da. En el grupo de los mejores alumnos, quienes enseñaron sacaron en promedio un 40% más de puntaje en el Simce de matemática, respecto a sus compañeros que tenían tan buenas calificaciones como ellos, pero que no hicieron tutorías.
Una de las claves que explican el alza de rendimiento de los alumnos que ayudan a otros es que "al enseñar se aprende más". Así lo explica el psicólogo experto en Educación Jorge Manzi: "Al enseñar, el tutor debe buscar un ángulo de la información que sea más activo, mientras que cuando uno está estudiando se conforma con que la información sea más pasiva".
La académica de la Facultad de Educación de la Universidad Diego Portales, Francisca del Río, explica que se requiere de todo un desarrollo cognitivo al momento de enseñar a un par, lo que ayuda a mejorar el conocimiento de ambos. "Para explicarle una materia a un compañero se debe construir un aprendizaje donde se encuentre un sentido, se capte lo central y se termine en una versión nueva con un aprendizaje propio que se enseña al otro", dice Del Río.
Además, señala que otro punto a favor de la enseñanza entre pares es que "es más simple aprender cuando existe un mediador. Es decir, cuando el profesor enseña y un compañero me explica, paso de una manera más sencilla desde el no saber nada hasta el entender".
_________
31%
de los alumnos tienen de 0 a 10 libros en su casa.
41%
de los alumnos estudian con otros que tienen mejor rendimiento.
15%
de los alumnos no tiene hábitos de estudio.
 Un puzzle en el aula
Para el psicólogo experto en educación Jorge Manzi, el mejor método de aprendizaje colaborativo es el que se conoce como el método puzzle. Esta es una enseñanza entre pares que se da de manera simétrica, donde todos los alumnos deben enseñarle algo a sus compañeros. Por ejemplo, si se trata del sistema digestivo, un alumno será experto en el intestino grueso, otro en el delgado, etc. "No importa quienes tienen buen o mal rendimiento, sólo ellos dominarán ese tema", dice. Tanto es el efecto que en algunos países es usado para disminuir el racismo y el bullying . En cuanto a sus efectos psicológicos, produce autoeficacia (todos aprenden algo y respetan a su compañero); mejora la autoestima, el propio aprendizaje y la armonía en el aula. Además, aminora la desigualdad: todos son iguales cuando enseñan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario