jueves, 30 de diciembre de 2010

Canciller y resolución sobre Cuba: "Es un momento histórico para la OEA"


                                                                       Miércoles 3 de Junio de 2009 17:25
Canciller y resolución sobre Cuba: "Es un momento histórico para la OEA"

SANTIAGO.- El canciller Mariano Fernández celebró hoy el posible reingreso de Cuba a la OEA, luego que los cancilleres americanos llegaran a un acuerdo de consenso para revocar la resolución de 1962 que suspendió a la isla del organismo internacional.

"Se trata de un momento verdaderamente histórico para la Organización de Estados Americanos. Como es sabido, Chile no aprobó la sanción en 1962, y en ese sentido, nuestro país celebra seriamente la suspensión de la misma", dijo Fernández.

El ministro de Relaciones Exteriores se encuentra participando en la asamblea de San Pedro de Sula, en Honduras, donde por unanimidad se aprobó eliminar la exclusión de Cuba de la entidad, tras 47 años.

El canciller relató que en el lugar hay un ambiente de "mucha alegría y mucha satisfacción" y que los ministros presenten en la sesión de la tarde han intervenido para celebrar el hecho de que de esta manera "la familia interamericana deja de tener este ripio en el zapato que era la situación cubana frente a la OEA".

Fernández también aprovechó de destacar la labor desarrollada por el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, que trabajó "muy fuerte en reuniones formales e informales con el objeto de conducir a los países al consenso".

Añadió que fue un logro colocar juntos a "Estados Unidos -que fue el gran impulsor de la sanción en su época- con el ALBA, y que ellos coincidan y acepten un tipo de resolución que por un lado levanta la sanción pero que por otro lado mantiene a firme los principios de la OEA, sobre todo los derivados de la Carta Democrática que se firmó en 2001".

El ministro dijo que Cuba está en condiciones de regresar a la OEA, si así lo desea, y para ello debe seguir un procedimiento que debe comenzar con una solicitud de La Habana y luego los trámites que forman parte del estatuto del organismo.

Finalmente recalcó que la OEA "ha terminado con una sanción que se veía anacrónica, producto claro de la Guerra Fría" y ahora "Cuba tiene que ver qué decisión toma".

Las opciones de reconstrucción tras la mastectomía


Las opciones de reconstrucción tras la mastectomía

(El Mercurio, 15 de Junio de 2009)

           
Despertar sin una mama después de someterse a una mastectomía es una más de las difíciles experiencias que debe pasar una mujer que ha sufrido un cáncer mamario. Una situación que no sólo tiene un impacto físico, sino también emocional. Afortunadamente cada vez hay más posibilidades de que las pacientes accedan a una reconstrucción de su anatomía en la misma intervención en que se les extirpa la mama afectada.

"Realizar una reconstrucción de mama inmediata ayuda a conservar la imagen corporal y la mujer experimenta un shock emocional menor, porque al salir de pabellón lo primero que hace es mirarse. Y es distinto ver una zona plana que un volumen con apariencia de mama", explica el doctor Jaime Letzkus, cirujano oncoplástico de mama del Hospital San Borja y la Clínica Tabancura.

Silicona y tejidos

La reconstrucción mamaria es de hecho una de las prestaciones que están incluidas en el AUGE dentro del tratamiento del cáncer de mama. Esto y la detección del cáncer en etapas precoces, que evita el uso de radiación, ha hecho que más mujeres estén accediendo a esta alternativa, incluso en el sector público.
En los últimos años, las alternativas disponibles para la reconstrucción se han ido ampliando y perfeccionando (ver infografía).
"La técnica que se sugiera a cada paciente dependerá de una combinación entre sus preferencias, sus condiciones físicas y los tratamientos oncológicos que requerirá después de la mastectomía", explica el doctor Hernando Paredes, cirujano de mama oncoplástico de la Clínica Las Condes.
Los expertos coinciden en que la alternativa más utilizada actualmente es el implante mamario de silicona, porque es la menos agresiva y tiene mejores resultados estéticos. Habitualmente al hacer la mastectomía se deja puesto un expansor cutáneo que se irá llenando gradualmente con líquido para ir expandiendo un bolsillo donde, al cabo de cuatro a seis meses, se pondrá un implante definitivo.
Otro tipo de implante es el conocido como Becker, que funciona primero como expansor, se llena a través de un tubito y luego se convierte en implante una vez que se ha completado con la cantidad de solución salina necesaria para alcanzar el volumen apropiado. Su ventaja es que requiere hacer una sola intervención. Pero, dicen los expertos, es más complicado lograr buenos resultados estéticos. "Sin embargo, mujeres de alrededor de 60 años, que no quieren someterse a una seguidilla de intervenciones ni lucirse en traje de baño, suelen preferir esta opción", dice el doctor Letzkus.
El uso de colgajos o tejidos propios que se extraen del abdomen o la espalda es otra alternativa. En el primer caso, a veces lo prefieren "mujeres que aprovechan de deshacerse de un rollito poco deseado", dice el doctor Paredes. El colgajo se sugiere también a pacientes que deberán someterse a radioterapia, porque el tejido propio resiste mejor que las prótesis. En este caso, si la mujer no tiene suficiente tejido abdominal o se sometió a una abdominoplastía en el pasado, para cubrir la zona extirpada se recurre al músculo dorsal.
Expertos de la Sociedad Chilena de Mastología preparan un consenso que incluirá recomendaciones sobre la reconstrucción mamaria, dice el doctor Paredes. Éstas podrán mejorar los resultados que hoy están logrando las mujeres que pasaron por una mastectomía.

Un gobierno legítimamente electo puede transformarse en ilegítimo


REPORTAJES
Alejandro Silva Bascuñán, "padre" de los constitucionalistas chilenos:
Un gobierno legítimamente electo puede transformarse en ilegítimo
Domingo 26 de Julio de 2009

Fue fundador de la DC y es considerado un "referente" en el Derecho. Advierte riesgos en algunos tipos de plebiscito y asegura que la OEA puede actuar en un país donde está vulnerada la democracia aun sin autorización del gobierno.  
 
Alejandro Silva Bascuñán (Talca, 1910) pocas veces ha concedido entrevistas, porque es un hombre más bien acostumbrado a las aulas. Es uno de los más destacados constitucionalistas chilenos y emblema para muchas de las generaciones de juristas que oyeron su cátedra de Derecho Constitucional en la UC, donde comenzó a dictar clases en 1946. Fue presidente del Colegio de Abogados y abogado integrante de la Corte Suprema. Es uno de los fundadores de la DC y el hombre detrás de los tres tomos del "Tratado de Derecho Constitucional", una especie de biblia para los constitucionalistas. Hace algunos meses fue nombrado miembro honorario de la Academia Chilena de Ciencias Sociales, Políticas y Morales del Instituto de Chile.
A sus 98 años conserva intacta su lucidez. Junto a su asistente, la profesora María Pía Silva Gallinato, responde un cuestionario enviado por "El Mercurio" sobre la situación de latinoamérica, golpeada por severos conflictos institucionales.
-En el último tiempo algunos países han recurrido a plebiscitos para producir profundos cambios insitucionales ¿Qué opinión tiene de eso?
"Los plebiscitos o referéndum son formas en que se expresa la democracia semidirecta y sirven de herramienta para que el pueblo influya en la vida política. Sin embargo, esos plebiscitos resultan ser contrarios a los principios democráticos si persiguen afirmar a un líder que mediante ese recurso procura aumentar su poder y para lograr ese objetivo necesita debilitar a los otros órganos públicos de elección popular. Se imponen de esa forma los personalismos, lo cual ha sido y sigue siendo un gran factor de debilidad de la vida política latinoamericana".
-¿Es posible que un gobierno legítimamente electo se transforme en un gobierno ilegítimo?
"Un gobierno legítimamente electo puede transformarse en ilegítimo si en su actuación no se conforma al ideal de derecho que ha presidido su establecimiento".
-¿Qué debe ocurrir en un país para que deje de ser un país democrático?
"Deja de ser democrático un país cuando en él no existe libertad política y el pueblo -que es depositario del poder- no lo ejerce real y efectivamente. También cuando el orden jurídico no está subordinado al respeto de los derechos de la persona humana, atropellándose de este modo el ideal de derecho que inspiró la implantación del gobierno".
-¿Cómo puede la sociedad civil "defenderse" cuando el gobierno al que eligió en las urnas se aparta de la Carta Democrática? ¿Puede siempre resolverse internamente el asunto, o deben involucrarse organizaciones multilaterales, como la OEA o la ONU?
"Además de los mecanismos internos que contemple el ordenamiento constitucional, como ya dijimos, la Carta Democrática de la OEA reconoce el derecho de los pueblos americanos a "la democracia", por lo cual, fallando esos resortes, puede acudirse ante la propia OEA para que tome las medidas necesarias para asegurar el respeto de ese derecho".
-Muchas veces estos organismos no actúan porque deben tener la autorización del país en cuestión para involucrarse. Eso muchas veces no ocurre, menos aún cuando se trata de un régimen que está actuando al margen de los principios democráticos.
"Como la OEA tiene la responsabilidad de velar por el efectivo ejercicio de la democracia en los países que la componen, puede actuar sin requerir la autorización del gobierno que justamente esté actuando en contra de ese principio".

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Olvido de la historia


Miércoles 30 de Diciembre de 2009
Olvido de la historia

Los resultados de la reciente PSU muestran los conocimientos que interesan a nuestros jóvenes y adolescentes. Quienes lograron puntaje nacional fueron 354, y de entre ellos sólo 37 —es decir, prácticamente el 10 por ciento— rindieron la prueba en la especialidad de historia y ciencias sociales, mientras más del 80 por ciento prefirió cotejarse en matemáticas.
Estas cifras acreditan el sentido de la época que se vive, que prefiere el lenguaje materialmente implacable de los números antes que la especulación dialéctica de los hechos. Es respetable, por cierto, la atracción que despiertan las matemáticas, pero es preocupante que exista una ostensible falta de interés por el conocimiento de la historia, y ello en un país en que la aplicación de las distintas vertientes de esa disciplina ha sido y es tan destacable. No se trata sólo de un ejercicio cultural, sino de la construcción de un inventario de experiencias valiosas para aprovechamiento personal y colectivo. Se sostiene con razón —atribuyéndolo a variados autores— que los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla.
Si bien la información comentada se refiere a un examen vocacional, ella sugiere que la historia no atrae a los jóvenes inclinados a profesiones u oficios muy distintos del de “honrados servidores de la verdad”, como denominaba Einstein a quienes se dedicaban a escudriñar el pasado de la humanidad en busca de ese primordial valor.
Corusco

Lecciones de la Segunda Guerra


Lecciones de la Segunda Guerra

Yuriy Filatov
Embajador de Rusia en Chile
Hace 70 años, el 1 de septiembre de 1939, la Alemania hitleriana atacó Polonia. Así comenzó la mayor tragedia del siglo XX, la Segunda Guerra Mundial, que se ha convertido en la más cruel y sangrienta en la historia.

Se llevó vidas de decenas de millones de personas, entre las cuales más de 27 millones son ciudadanos soviéticos. La historia ha dado su veredicto: los dirigentes de la Alemania nazi son los principales culpables de esta tragedia. El Tribunal Internacional en Nuremberg ha calificado sus acciones como el más grave crimen contra la humanidad.

 La comunidad internacional reconoció y sigue reconociendo esta sentencia como definitiva y no sujeta a apelación.
Así era durante todo el periodo de la posguerra, inclusive en los años de la Guerra Fría. Sin embargo, últimamente, se han hecho notar los lamentables intentos de someter a una revisión los resultados de la guerra fijados en la Carta de la ONU y en los otros instrumentos del derecho internacional.

Es evidente el deseo de endosar de responsabilidad por el desencadenamiento del conflicto desde la Alemania hitleriana hacia la URSS, de imponer a Rusia, como heredero histórico de la URSS, una cierta culpa moral por los acontecimientos de aquellos años, privarnos del derecho espiritual de llamarse pueblo-vencedor.
En parte, esto obedece a una cierta moda de promover "una visión fresca", pero existe también una consciente mala fe que distorsiona la historia para satisfacer tales o cuales consideraciones políticas coyunturales.

Se han puesto particularmente de moda los reproches a la URSS sobre una supuesta colusión con la Alemania, teniendo en consideración el conocido Pacto de No Agresión del 23 de agosto de 1939 (así llamado "Pacto Molotov-Ribbentrop"). Sin embargo, para establecer la verdad basta una mirada objetiva a la situación política y militar en Europa en vísperas de la guerra. Mucho antes de 1939, Hitler había declarado reiteradamente su objetivo estratégico de expandir el "espacio vital" hacia el Oriente y había ido hacia esta meta obstinadamente.
En 1938, en Munich, fue ayudado por el gobierno británico de Chamberlain y el francés de Daladier, los cuales, en realidad, entregaron Checoslovaquia a los nazis en aspiración de dirigir exactamente hacia el Oriente la agresión hitleriana. Los archivos abiertos actualmente confirman que en la Europa Occidental se calculaba liquidar a los bolcheviques en la URSS a manos de Hitler, sin pensar en las consecuencias.

En Moscú lo entendían, pero al mismo tiempo estaban conscientes de lo peligroso que era este enfoque y aspiraban consecuentemente a acordar una repulsa colectiva al Reich. Fue exactamente la URSS la que había insistido, en la primavera-verano (boreal) de 1939, en las negociaciones tripartitas soviético-anglo-francesas. Lamentablemente, la última posibilidad de parar el deslizamiento hacia la guerra mundial se perdió a causa de sospechas mutuas de las potencias occidentales.

Tampoco se había logrado convencer a las autoridades de Polonia, Hungría y Rumania para que diesen permiso a las tropas soviéticas de pasar por sus territorios para prestar asistencia a Checoslovaquia. Sin embargo, hasta fines de julio de 1939, Moscú todavía estaba dispuesto a dar prioridad a la cooperación con Gran Bretaña y Francia, si estos países acordaban concluir convenciones militares.

Pero los socios no demostraron ganas de hacerlo y sus delegaciones en las negociaciones no tenían poderes correspondientes.
En esta circunstancia, el Pacto de No Agresión fue para la URSS nada más que una alternativa forzada a la unión con Gran Bretaña y Francia, la única decisión posible que obedecía a los intereses de su seguridad nacional.

La conclusión de este pacto permitió aplazar por casi dos años la agresión de Alemania contra la Unión Soviética, trasladar en promedio a 300 km la frontera occidental de la URSS. Pero prevenir la guerra ya fue imposible. Y el pueblo soviético consiguió en ella una gran victoria, sobrellevó en sus hombros el peso principal de la guerra, previno la propagación de la "peste parda" por todo el mundo.

Nosotros, ciertamente, rendimos homenaje al papel de nuestros aliados por la coalición antihitleriana (los EE.UU., Gran Bretaña, Francia) y de otros estados que contribuyeron a la derrota definitiva del enemigo. Para nuestra gente, la memoria de esta gran guerra es sagrada -demasiado grande fue el precio de la victoria. Es por eso que para nosotros son absolutamente inadmisibles y sacrílegos los intentos de reescribir la historia y, más todavía, de poner casi al mismo nivel la Unión Soviética con los agresores de Hitler, tal como fue hecho en la resolución sobre la "reunificación de la Europa dividida" adoptada recientemente por la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa.

La lección principal de la Segunda Guerra Mundial es que la política de pacificación del agresor se vuelve, tarde o temprano, en contra de sus promotores. Justamente así la historia se venga de los que tratan de "encorvarla" hacía su lado como precisamente pasó con Hitler. Para resguardar la paz son necesarios los esfuerzos conjuntos, oportunos y decididos de toda la comunidad mundial, son necesarios el coraje y la voluntad política, objetividad e imparcialidad de los políticos y hombres públicos en todo el mundo.